domingo, 6 de junio de 2010

Día Mundial del Medio Ambiente

Resumen de la charla de ayer en el programa radial ZEN


Frugalidad, virtud espiritual y ecológica
En estos tiempos de consumo compulsivo, donde es bien visto y hasta una manera de mostrar el poder adquisitivo (aunque tal no sea cierto), se considera bien el desechar cosas cuando todavía son útiles.  Y es justamente ahora cuando la frugalidad se vuelve un asunto muy importante.
Frugalidad es lo contrario a la gula, el despilfarro, el antojo, el capricho, el desenfreno, la vanidad y un largo y desastroso etcétera. Un ejemplo que se ha visto y se ha difundido por varios medios periodísticos es la compra masiva de nuevos aparatos de televisión de última generación y el desecho de viejos aparatos que aún funcionaban bien. El motivo: la intensa propaganda y el precio rebajado y a pagar “en cómodas cuotas” que ofrecen por motivo del Mundial de Fútbol (el engaño está en que cuando lo terminen de pagar, por ese dinero podrían comprar varios televisores).
Hay un consumo de bienes necesarios para el bienestar material y espiritual de las personas, nadie sostendría que en nombre de la frugalidad la gente no se alimente bien, no tenga calefacción o refrigeración en su vivienda o que se cubran con harapos. Pero una cosa es usar algo que se necesita y otra muy distinta el despilfarro absurdo y antinatural que se ve en la actualidad.
Resumiendo: creemos necesitar muchas cosas, eso en vez de hacernos bien nos hace infelices y cada vez más pobres.
El único momento real es el presente, por eso la frugalidad debe de empezar a practicarse hoy, ahora. Debemos enseñar esta virtud espiritual y moral a nuestros niños no solamente como una lección sino con nuestro ejemplo.
Cuando se frena el consumo compulsivo no solamente nos beneficiamos espiritualmente, también resguardamos nuestro bienestar no gastando dinero en cosas inservibles o superfluas y por supuesto, se reduce el impacto ambiental. Por qué? Porque no se necesitaría producir tanto, no se necesitaría arrasar con bosques o cazar animales por su piel y por supuesto, habría mucha menos basura.
Para terminar, le dejo como reflexión una frase el Venerable Maestro Sheng Yen (fundador de Montaña Tambor del Dharma)
“NO ES MUCHO LO QUE NECESITAMOS, ES EXCESIVO LO QUE DESEAMOS”
Buen domingo para todos!

Namo Amitabha!!
Rev. Fa Di Shakya OHY

sábado, 5 de junio de 2010

Programa de Radio

Hoy en ZEN programa especial por el Día Mundial del Medio Ambiente.
Tema: Transformadores con PCB.

Conducción: Rev. Fa Di Shakya OHY
                      Alejandro Compte

Horario: de 13 a 14 hs. por FM. Espacio 91.7 Mhz.

lunes, 17 de mayo de 2010

Congreso

Los días 27 y 28 de mayo se presentará en la Escuela de Estudios Orientales de la Universidad del Salvador, el Congreso  Sakya Trinzin sobre Estudios Budistas, a partir de las 10.00 hs. La entrada es libre y gratuita.
La Orden Hsu Yun Argentina y la Comunidad "Silencio Zen" estarán representadas por su autoridad máxima, la Rev. Fa Di Shakya OHY (disertante del Congreso).
Dirección: Hipólito Yrigoyen 2441 - Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

lunes, 10 de mayo de 2010

Programa de Radio

Todos los sábados de 13.00 a 14.00 hs. por FM Espacio 91.7 Mhz.

ZEN

Zen es serenidad, armonía, belleza y vacío. La vida cotidiana es Zen.

Conducción: Rev. Fa Di Shakya OHY.
Bajo el amparo de Buda.
Sigan el enlace en ZEN para ir a la página de FM Espacio. Se puede escuchar la emisora a través de Internet. Gracias.

El Hombre Chan/Zen

Muchos tal vez se han preguntado: ¿Qué es un hombre (persona) Chan? ¿Qué tiene de distinto, de particular? ¿Qué lo hace ser así?. En este clarificador ensayo, se encuentran las respuestas de tales interrogantes. Un regalo de valor incalculable que ha llegado desde Puerto Ordaz, Venezuela, de la mano de mi estimado condiscípulo, el Rev. Fa Huò Shakya OHY.
¡Gracias, Rev. Fa Huò, por permitirnos beneficiarnos con su sabiduría!
Bajo el amparo de Buda
Rev. Fa Di Shakya OHY 

EL HOMBRE CHAN/ZEN
 
(El Hombre que Trabaja en Trascender a El Hombre) 

Una de las cosas más fundamentales que debe comprender aquel que está en la búsqueda: en busca de un camino, en busca de una dirección, en busca de un sentido, en busca de sí mismo, es que tendrá que volverse viajero. No puede permanecer estático, tiene que aprender a ser un proceso, en lugar de ser un suceso.
La marca distintiva más grande entre las cosas y el hombre, entre los animales y el hombre; es que las cosas permanecen siendo siempre las mismas, no pueden volverse viajeras. Los animales han nacido completos: no crecen, solamente envejecen. Un ciervo nace ciervo y morirá ciervo, no hay un proceso entre el nacimiento y la muerte, no hay una transformación.
El hombre es el único ser sobre la Tierra, y tal vez en todo el Universo, que puede tornarse un proceso, un movimiento, un crecimiento. No solamente envejecer, sino crecer a nuevos niveles de consciencia, a nuevos estados de darse cuenta, a nuevos espacios de experiencia. Y existe la posibilidad en el hombre de que pueda trascenderse aún a sí mismo, de que pueda ir más allá de sí. Esto es llevar el proceso a su fin lógico.
En otras palabras, el hombre no debe ser entendido como un ser, porque la palabra ser te da una idea errónea de que el hombre es completo.

El Hombre Chan/Zen es una Transformación

El hombre es el único animal que no es completo, y esa es su gloria, no su maldición; esa es su bendición. Puede nacer como un hombre y morir como un Hombre Chan/Zen, que ha trascendido la humanidad y ha alcanzado un nuevo espacio, que puedes llamar iluminación, que puedes llamar despertar, que puedes llamar divinidad, que puedes llamar esclarecimiento, pero que tiene algo de sobrehumano.
El hombre es una transformación

El Hombre Chan/Zen usa la parábola del viajero para su verdad fundamental acerca del hombre.

Cuando el Hombre Chan/Zen se habla a sí mismo, habla más auténticamente, con más verdad que cuando le está hablando a otros. Al hablarle a otros, tiene que hacer concesiones, de otro modo hablaría un lenguaje que siempre sería mal entendido. Tiene que bajar de sus alturas a los valles oscuros de aquellos con quienes está hablando.

Pero, cuando el Hombre Chan/Zen habla consigo mismo, puede hablar desde las cumbres soleadas sin ninguna concesión. Puede decir exactamente lo que desea porque se lo está diciendo a sí mismo, a nadie más, no hay problema de ser mal entendido. El monólogo y el diálogo son dos fenómenos totalmente diferentes.


El Hombre Chan/Zen sabe conocer sus fisuras propias, sus heridas propias, sus cicatrices propias, y al reconocerlas puede caminar con sus fisuras, sus heridas y sus cicatrices vueltas hacia fuera. ¿Qué le puede dañar, cuál miedo puede paralizarle, cuáles corrupciones mentales pueden socavar su fortaleza para día a día Real- Izar el Único Trabajo, cuál es, Trascender a El hombre?
Con las palmas juntas
Rev. Fa Huò Shakya OHY

Recursos para el Apego


Yendo hacia el trabajo por una ruta distinta a la habitual, me llamó la atención un gran cartel que enunciaba los proyectos de un candidato político para la pasada elección. De pronto me encontré preguntándome: ¿ya pasó tanto tiempo desde las elecciones? El cartel, un objeto inanimado, daba la impresión de que el tiempo se había detenido. Una ilusión, por supuesto.
Entonces se me ocurrió pensar en la infinidad de cosas que existen hoy en día para contribuir a esa ilusión.
Vamos a analizar algunas de ellas.
Fotos: ¿Quién no tiene fotos de familiares que ya han muerto? ¿Quién no tiene fotos de cuando era niño? ¿Quién no tiene fotos de antiguos compañeros de escuela o del club? ¿Quién no tiene fotos de amigos de la infancia o de la juventud? ¿Quién no tiene fotos de su casa, de paisajes, de lugares que alguna vez visitó? ¿Cuántas personas actualmente no tienen una cámara fotográfica, digital o no, en el celular o una filmadora?
Ah! nada como ver viejas fotos para rememorar los buenos viejos tiempos. Para rememorar que buena y cuanto nos gustaba la compañía de tal o cual persona. Para recordar viéndolas cuán lindo era ese parque o que bonita había quedado la casa cuando se terminó de decorar. ¡Qué joven era y qué bien me veía!
De pronto… el grato recuerdo se transforma en una sensación de pérdida, de tristeza, de nostalgia que lastima. Y pasamos de sentirnos bien a sentirnos mal.¡Ha nacido el ‘surgimiento dependiente! Que ocurre debido a las condiciones cíclicas causales mutuamente dependientes. Los fenómenos cíclicos comienzan y terminan con gran intensidad. El surgimiento dependiente es una acción mental intensa a la velocidad de un rayo. Como lo describo en el próximo párrafo, “en menos de un segundo, en un abrir y cerrar de ojos”.
No tiene nada de malo ver viejas fotografías, si la intención se quedara en eso. Pero la mente y los sentimientos nos juegan malas pasadas. El contacto con el pasado se hizo con ignorancia, entonces sobrevino el apego que nos conduzco en menos de un segundo, en un abrir y cerrar de ojos, al sufrimiento. Ya no miramos simplemente las fotografías, nosotros deseamos volver a ser tan felices como éramos, que la gente que ya no está reviva, queremos que el paisaje no cambie, que la casa no se deteriore, que el tiempo regrese y se detenga justo allí, en el feliz pasado.
Nadie se pone a pensar que el pasado se idealiza, porque se sacan fotos de momentos, gente y lugares que nos gustan. Lo desagradable pertenece al presente, ¡al pasado jamás! ¡el pasado fue perfecto! Nos sumimos en el sufrimiento sólo por ver unas fotos.
Música: ¿Quién no escucha con deleite canciones que estuvieron de moda? Nos llevan mágicamente a una época de oro: la de los bailes de juventud, de movimientos ágiles y rebuscados para seguir el ritmo, de fascinantes encuentros con chicos y chicas. Y el recuerdo de la ropa que nos parecía elegante y sentadora pero que en realidad era ridícula.
Además, si se analiza bien, las canciones eran todas iguales, con pequeñas diferencias en cada una. Siempre pasó, la creatividad tiene un límite.
No tiene nada de malo escuchar viejas melodías, pero aquí también la mente y los sentimientos nos tienden una trampa y en el contacto con ignorancia caemos indefectiblemente en el sufrimiento. El apego se manifiesta, no en escuchar una canción de hace muchos años, sino al pretender vivir otra vez “¡en la época de esa música genial!”
Acá también se recuerda lo lindo de los bailes; no se recuerdan los malos momentos en la escuela, las malas notas con su consiguiente castigo, los primeros desamores, el miedo de no “encajar” en el grupo y sentirse menospreciado por quien lucía mejor o era más popular. Otra vez la ilusión nos ha ganado. Parece que nadie repara en el equipo reproductor de música o en el CD.
Películas: si hay algo que es una total y absoluta mentira es una película. Desde la historia distorsionada hasta el método de hacer un filme en sí. En las películas los actores interpretan personajes, parece que se mueven, parece que hablan, parece que se emocionan o que se asustan o que se enojan.
Parece. Muchos se desilusionarían viendo la serie de fotogramas inanimados y silenciosos que conforman una película. Las voces y la banda sonora se agregan después y se edita todo junto para dar la ilusión de movimiento y sonido. Y los actores no se parecen en nada a sus personajes, ni siquiera lucirían tan bien si no fuera gracias a kilos de maquillaje y vestuario a medida.
En cuanto a la historia relatada, ésta está hecha de acuerdo al gusto del guionista, ajustándola a los minutos que debe durar el filme. La mayoría son historias inventadas por la imaginación del escritor.
No tiene nada de malo ver una película que nos gusta, pero de ahí a creer que lo que vemos es real o que fue tal cual se lo relata, hay una gran diferencia. ¿Y que pasa con quien pretende vivir de acuerdo a lo que vio en una película? ¿Nadie se da cuenta de que las películas sólo tienen por propósito entretener y hacer ganar dinero o un premio a quien las hizo o las interpretó? Es imposible ajustar la vida a la historia más o menos verídica de un filme. ¿No notan que se necesita un televisor, un reproductor de DVD o un cine para verlo? Es ilusión.
En épocas pasadas, habría otros recursos para el apego. Hoy tenemos estos, que están presentes en todo el mundo y a cada momento.
Todos y cada uno de ellos forman parte del sámsara, la ilusión, lo que parece ser pero no es.
Si el contacto es con sabiduría, veremos las cosas tal cual son: recuerdos, imágenes impresas, sonidos grabados, gente que parece moverse en una pantalla. De ese modo no hay apego, no hay sufrimiento.
En cambio, si el contacto es con ignorancia, creeremos que la ilusión es verdad, que todo realmente está allí y que jamás desaparecerá. Anteponer nuestro deseo a nuestro discernimiento, hace que nos apeguemos a la ilusión y eso nos conduce al sufrimiento.
¿Quieren utilizar los recursos para el apego y sufrir con eso? Entonces crean que todo lo que ven es real y que jamás desaparecerá.
¿No quieren sufrir? Entonces vean esos recursos tal cual son: fotos, grabaciones, películas. La gente y los sonidos que allí aparecen no están realmente. Son una ilusión.
Ahora que lo hemos comprendido, podemos disfrutar de ellos. Y … ¡alerta al surgimiento dependiente, no dejen que nazca!
El cartel sigue allí, algún día lo sacarán…
Namo Amitabha !!

Rev. Fa Di Shakya OHY

Gotitas del Zen

Volvieron las Gotitas del Zen!! No abran el paraguas ni corran a ponerse bajo techo!! Dejen que las dulces gotitas de la Enseñanza los empapen con la Sabiduría que los Grandes Maestros brindaron a la humanidad.

Plena conciencia

Luego de diez años de aprendizaje, Tenno obtuvo el rango de maestro zen. Un día lluvioso, fue a visitar al famoso maestro Nan-in. Cuando entró, el maestro lo saludó con una pregunta, “¿Dejaste tus zuecos de madera y tu paraguas en la entrada?”
“Sí,” contestó Tenno.
“Dime,” continuó el maestro, “¿colocaste tu paraguas a la izquierda de tus zapatos, o a la derecha?
Tenno no supo la respuesta, y se dio cuenta que no había logrado el estado de plena conciencia. Así que se convirtió en el aprendiz de Nan-in y estudió con él por diez años más.

La mente de Piedra

H’gen, un maestro chino del Zen, vivía solo en un pequeño templo rural. Un día aparecieron cuatro monjes viajeros y pidieron permiso para encender en su patio un fuego junto al cual calentarse. Mientras preparaban la fogata, H’gen los oyó discutir sobre la subjetividad y la objetividad. H’gen se les reunió y dijo:
-Ahí hay una gran piedra. ¿Consideráis que está dentro o fuera de vuestra mente?
Uno de los monjes respondió:
-Desde el punto de vista del budismo, todo es una objetivación de lo mental, así que yo diría que esa piedra está dentro de mi mente.
-Has de sentir la cabeza muy pesada -observó H’gen- si andas llevando en tu mente semejante piedra.


Por último, como siempre, una enseñanza del Gran Maestro Hsu Yun

Sin forma

Permaneciendo en completo desapego.

Ni forma. Ni opiniones. Ni objeciones.

Sólo paz.

Gate, Paragate.

Bajo el amparo de Buda
Rev. Fa Di Shakya OHY